Washington, 16 mar (EFE).- Las conversaciones indirectas entre israelíes y palestinos quedaron hoy definitivamente aplazadas y a la espera de la reunión del Cuarteto mediador en Oriente Medio el próximo fin de semana en Moscú.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz del Departamento de Estado, Phillip Crowley, confirmó que el enviado especial de EE.UU. para Oriente Medio, George Mitchell, aplazó las conversaciones que tenía previstas para esta semana con israelíes y palestinos.
Según apuntó el portavoz, aunque Mitchell mantiene su intención de celebrarlas, "no habrá ninguna reunión con las partes antes de Moscú".
Inicialmente, el representante estadounidense debía haber partido el lunes a Oriente Medio para relanzar esas conversaciones, aunque optó por aplazarlas tras la tensión causada en las relaciones entre Israel y EE.UU. debido al anuncio israelí de la construcción de 1.600 viviendas en Jerusalén Este.
Mitchell y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, tienen previsto representar a EE.UU. en las sesiones del Cuarteto mediador en Oriente Medio (EE.UU., Rusia, la Unión Europea y la ONU) en Moscú este fin de semana.
Las relaciones entre Israel y EE.UU., estrechos aliados, atraviesan por uno de sus momentos más bajos en años desde el anuncio de la construcción de las viviendas en territorio ocupado, en momentos en los que el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, se encontraba en Jerusalén para expresar el compromiso del Gobierno al que representa con la seguridad del primer país.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, trató hoy de restar importancia a la disputa, al asegurar que los lazos entre los dos países son "inquebrantables".
"Las relaciones bilaterales pueden tener desacuerdos, y éste es uno de ellos. Pero no rompe el lazo inquebrantable con el pueblo y el Gobierno de Israel en cuestión de seguridad", indicó el portavoz presidencial.
No obstante, Gibbs reiteró que "siempre condenaremos cualquier medida que puedan adoptar las partes y que socave la confianza que necesitamos" para sacar adelante el proceso de paz.
Las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos se encuentran estancadas desde 2008, cuando las fuerzas armadas israelíes entraron en Gaza.
Hoy también, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, aseguró tras una reunión con su colega irlandés, Micheal Martin, que Israel "debe demostrar su compromiso" con el proceso de paz en Oriente Medio pero negó que la relación bilateral atraviese una crisis.
Clinton indicó que los funcionarios israelíes y estadounidenses mantienen intensos contactos sobre "pasos que creemos que demostrarán el compromiso necesario con el proceso".
A raíz del anuncio de la construcción de viviendas, Clinton telefoneó al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, para una conversación de 43 minutos en la que le reconvino la medida en términos insólitamente duros.
El primer ministro pidió disculpas por el momento y el modo del anuncio, que aseguró que también le tomó a él por sorpresa, pero no por su contenido.
El diario "The Washington Post" asegura hoy que en aquella conversación, la secretaria de Estado reclamó a Netanyahu no solo que cancele la construcción de las viviendas, sino que también haga un gesto "sustancial" hacia los palestinos y declare que las negociaciones de paz incluirán todos los "asuntos principales", entre ellos el estatus de Jerusalén.
A raíz del anuncio de la construcción, la Autoridad Palestina aseguró que se retiraría de las conversaciones indirectas de paz, cuya reanudación había anunciado Estados Unidos apenas días antes.
Pese a todo, en sus declaraciones hoy Clinton aseguró que los lazos entre Israel y Estados Unidos "son fuertes e indestructibles" y no hay una crisis en su relación.
La secretaria de Estado y Netanyahu coincidirán en Washington a partir de este fin de semana, cuando ambos tienen previsto participar en la reunión anual del "lobby" pro-israelí estadounidense, AIPAC ("American Israel Public Affairs Committee").
No obstante, Gibbs no pudo confirmar hoy si durante su visita a Washington Netanyahu se verá con representantes del Gobierno estadounidense.
